Parte 2 : La chica dio un paso adelante con una calma inquietante. Su mirada ya no era de sorpresa… sino de control.

Chica (serena):
“En realidad… yo no soy quien ustedes creen.”

Sacó su teléfono con total tranquilidad. Marcó un número sin apartar la vista de la madre.

Chica:
“El juego terminó.”

Un silencio absoluto cayó sobre la calle.

Segundos después…

Un segundo coche de lujo, aún más impresionante que el primero, apareció detrás de todos.

Las puertas se abrieron lentamente.

De él descendieron dos hombres con traje oscuro. Uno de ellos se inclinó ligeramente hacia la chica.

El joven millonario dio un paso atrás, confundido.

La madre quedó paralizada.

Hombre del auto (respetuoso):
“Señorita, todo está listo como ordenó.”

La chica guardó su teléfono y miró a todos con una calma aterradora.

Chica (fría sonrisa):
“Algunas personas me subestiman… hasta que es demasiado tarde.”

El viento del atardecer sopló fuerte.

Y en ese instante…

nadie volvió a verla como una simple vendedora otra vez.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *