El mismo pasillo, pero el silencio ahora es más pesado. El ascensor sigue abierto detrás, zumbando débilmente.
Diseño de audio: latido distorsionado → graves vibrantes → eco metálico del ascensor → respiraciones amplificadas → caídas de silencio antes del clímax.
Maya se agacha lentamente y recoge la foto del suelo.
Sus ojos vuelven a leer la nota.
Maya (susurrando, rota):
“Eso… no puede ser verdad…”
Daniel (desesperado, acercándose):
“No lo escuches. No lo mires a él.”
El niño da otro paso.
Más cerca.
Demasiado cerca.
Niño (repite suavemente):
“Mamá… ¿por qué no me recuerdas?”
Maya empieza a temblar sin control.
Un destello de memoria: el mismo pasillo… risas… luego oscuridad.
Maya mira a Daniel con horror creciente.
Maya (susurro):
“¿Qué hiciste…?”
Daniel guarda silencio.
El niño levanta lentamente la mano hacia ella.
Maya hace lo mismo.
Dos manos acercándose.
A punto de tocarse—
Daniel grita:
“¡DETÉNLA—!”
CORTE A NEGRO justo antes del contacto.
