Sus manos empiezan a temblar.
Un recuerdo lo golpea como un disparo.
Un taller oscuro. Chispas. Metal siendo moldeado.
Un hombre mayor… sonriendo.
PADRE (recuerdo):
“Esto no es un juguete… es una promesa.”
El líder retrocede un paso, respirando con dificultad.
LÍDER (en shock):
“No puede ser…”
Mira al niño, ahora con otra expresión — no de dureza… sino de culpa.
LÍDER (bajo, urgente):
“¿Dónde está tu padre?”
El niño baja la mirada.
NIÑO (susurrando):
“En casa… no se mueve…”
Silencio absoluto.
El líder aprieta la motocicleta con fuerza.
Luego grita hacia su grupo:
LÍDER (ordenando):
“¡Arranquen las motos, AHORA!”
Los bikers se miran confundidos… pero obedecen.
El líder se acerca al niño y se agacha frente a él.
LÍDER (con voz rota):
“Te prometo… que no llegamos tarde…”
El niño lo mira, con una pequeña chispa de esperanza.
Los motores rugen con fuerza.
El líder levanta al niño y lo sube a su moto.
CORTE RÁPIDO — VELOCIDAD — POLVO — CAOS.
ÚLTIMA ESCENA:
La pequeña motocicleta de metal en la mano del líder… temblando.
CORTE A NEGRO.
TEXTO EN PANTALLA:
“Algunas promesas… nunca mueren.”
